Are
you happy?, are you happy? fue una de las expresiones más utilizadas por el
soulman de North Caroline para arengar al variopinto publico que en noche casi
nival apuró hasta incluso empezado el concierto para llenar la sala. Una
repetida pregunta que más allá del estado de ánimo, se podría interpretar como
una filosofía de vida. Sesuda cuestión no del todo alejada a su presencia en el
escenario, pues el protagonista de la noche se encuentra en su mejor momento
-creativo y escénico- al mismo nivel o incluso más que en su juventud como
parte de la edad dorada del soul en los 70’ y 90’, pues su desgastada y
desgarradora voz, a veces al límite, con el paso de los años se adecúa y suena
más auténtica en relación a lo que canta.
Recuperado
por la noventera escena neosoul ya como
veterano survivor, aprovecha su excelente momentos para seguir
grabando y girando, y aunque mira al pasado, lo hace sin nostalgia, ofreciendo
como fue el caso, una actuación que se sobrepuso al espacio-tiempo. Anduvo
presente en el ambiente el espíritu de James Brown claro, sobre todo en el
aspecto interpretativo… tras un instrumental inicial sólo con los músicos en el
escenario y una teatral presentación en la que hubo que ir a buscarle, saltó
como púgil al ring con gestos, algún movimiento y vestimenta que recordaron al Padrino del Soul pero ahí quedó la cosa,
no se recreó más en lo ya fue y pasó, para reivindicarse como artista presente
y en activo con su propia esencia. También el espectro de Wilson Pickett
sobrevoló la sala, con los rítmicos, intensos y cortantes vientos de trompera y
saxo tenor que aportaron funk al conjunto… y es que los Expressions merecen
mención aparte como elementos cohesionados que según canciones, sonaron sobrios
o sedosos en ritmos, armónicos o desenfrenados en melodías… todos aportando: desde la eléctrica
y teclado en segundo plano, hasta la batería y bajo más presentes.
Zarandeó
al público con maestría ya desde el
inicio con la animosa «You Cant
Count To Me» y la sincopada y casi recitada «Ladies» con elegantes alusiones a
las beautiful girls al alcance de sus
ojos, mostrando eso sí, respetuosa pleitesía a sus acompañantes. Arrastró al
personal a que le siguieran en las onomatopeyas de la vibrante «Talk To
Somebody», a bracear cual olas al viento en el baladón «Whis You Were
Here» dar pequeños pero repetidos
saltitos en la rítmica «Don’t Walk»… hasta despedirse con la muy sentida «Forever» otra
de las canciones que defendió de su glorioso…
presente, Sentimental Fool
(Daptone 2022), para hacer un bis en el que repitió el numerito inicial tras
nuevo instrumental de la banda… y aparecer sudoroso y descamisado en la pausada
«Honey Dove». Todo sonó fluido, y elegante en esta meritoria actuación en la
que volviendo al trascendental interrogante inicial, responder rotundamente que…
confiar en uno mismo y perseveran durante décadas con tu música, además de un
estado de ánimo… ¡claro que es una filosofía de vida!



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