30 julio 2021

Un destino de hallador - GESS (Ponent Mon)

Se ambienta este comic en la Francia de finales del siglo XIX: momento en el que aún humean con fuerza los rescoldos provocados por la apagada, aunque no extinta Comuna de París (sesenta días de gobierno obrero de autogestión revolucionaria) la lucha de clases, movimientos obreros  y activismo feminista están todavía presentes en esta obra en el que el dibujante y guionista francés nos lleva por los terrenos generalmente contradictorios como: el realismo, la fantasía y lo detectivesco. 
 

Narrado en la mejor tradición realista y naturista de dicho periodo (Balzac, Zola o Víctor Hugo), pero presentado al estilo de en los años 60’ en Francia, ilustraciones que recreaban grandes obras de la literatura universal en viñetas (en España en los años 70’ Bruguera se inspiró en ellas para crear su popular colección “Joyas literarias juveniles”), generalmente de aventuras, de exploradores o históricas, como es el caso.

 

También recoge la mejor tradición del famoso detective creado por Conan Doyle, manteniendo el misterio a lo largo de un argumento en que no falta cierto grado de suspense, cercano al terror incluso, en la búsqueda del asesino en serie… “el sangrador”. Respira además aires de ficción, pues sus protagonistas, al igual que los superhéroes de la factoría Marvel cuentan con los aquí llamados “talentos”.

 

Los tres estilos narrativos funcionan y convergen en el protagonista Émile Farges, cuya talento innato es el de encontrar a las persona o cosas que busca lanzando una pequeña piedra sobre un mapa del lugar en el que busca. Es un hallador, busca personas, por lo que es una pieza cotizada tanto para los defensores de la ley, la policía para la que trabaja, como para los que subvierten el mismo, la mafia... y es que la obra subtitulada como “un relato de los cuentos del pulpo” se incluye en la serie dedicada a la organización criminal así llamada que controlaba París a finales del siglo XIX.

  

El hallador se encontrará en la típica tesitura en la que el chantaje emocional familiar le obligará a colaborar con el bando no deseado. A partir de ahí todo un mundo de personajes, algunos también con “talentos” se presentan en la trama: correosos, viosionadoras, deshuesadores, domador y la bestia… y Mamá Candilejas al frente de las hermanas de la ubicuidad: grupo de mujeres en defensa de sus semejantes víctimas de la explotación y violación.
 
Estructurado en capítulos introducidos por fragmentos de textos de Jean-Jacques Rousseau (“El contrato social” y “Emilio, o de la educación”) y estupendamente presentado, en formato clásico (hoja gruesa, grande y cartoné). Recomendable como género de ficción, de aventuras y para conocer hechos históricos pasados que recuerdan demasiado a la situación actual. 


 

No hay comentarios: