15 octubre 2012

GALLON DRUNK + Man Forever (14-10-12) Nasti Club


Última de las cinco noches seguidas que los londinenses han ofrecido en nuestro país... y no parecía propicia de inicio. Domingo de perros en Malasaña con las calles desangeladas por las inclemencias del tiempo, resaca del puente festivo y poco ambiente en general en una sala que no es además de las que más se prodiga en actuaciones rockeras...

...pero todo cambió cuando James Johnston y los suyos agarraron sus instrumentos. Abrieron con un clásico de sus inicios allá en los primeros 90' "Arlinlgton road" donde mostraron la contundencia rítmica que nos iba a acompañar toda la noche. La batería de Ian White sonaba dura y primitiva, junto a las muy marcadas líneas de bajo del sustituto del recientemente desaparecido Simon Whing.

En seguida aparecieron las canciones del disco que venían a presentar: "The road gets darker from here". Afiladísimas y urgentes "Hanging on" y You made me" consiguieron viciar el ambiente, James empezaba a ejercer de "frontman" canalla con Jim Morrison sobrevolando en espíritu la sala... y es que el teclado que pasaba de las  manos de Terry Edwards a él mismo, hacía recordar a los que Ray Manzareck obtenía banda angelina.

"Bad servant" subió la ya de por si alta temperatura del ambiente, con Terry haciendo saltar chispas del teclado a la vez que marcaba ritmos con las maracas y hacía sus piezas de saxo. Se salió con este instrumento que hizo sonar unas veces funk, otras veces swing... mientras James seguía con sus diabluras, peligrosas a veces con la guitarra volando inestable sobre las cabezas de los asistentes. Eran los momentos en los que la estela de Nick Cave apareció también por allí... y es que James formó parte de los Bad Seeds ¡ y eso marca !

Rock virulento y garaje infeccioso con toques rockabilly, donde no faltó la armónica afilada y  y los rifts de guitarra más sucios que se recuerdan para levantar la noche. En otras circunstancias y lugar hubieran conseguido hacer arder, ¡ aun así saltaron chispas !

Como teloneros ejercieron Man Forever, una banda de Brocklin con un teclista y tres percusionistas concentrados en golpear una sola caja los que se añadí a mitad de la actuación un guitarrista. Interpretaron "Surface patters" más que una canción, un recorrido sonoro de minimalismo extremo que se acerca a los 30 minutos de duración y que forma una de las caras de su disco "Pansophical cataract". Como ellos mismos dicen para escuchar mientras contemplas las cataratas del Niágara. Ante la estupefacción del respetable en general, las muestras fueron de incredulidad, sopor, curiosidad y algún entusiasmo leve. Experimental extremo.



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