13 noviembre 2025

BONNIE “PRINCE” BILLY - Teatro Eslava (Madrid). Publicado en la web Ruta 66.

Foto: Cancho

Aunque Will Oldham lleva tres décadas publicando casi compulsivamente discos, más de treinta  en sus múltiples reencarnaciones como Palace en sus diversas formas (Brother, Songs, Music), a su nombre o con el actual… sus apariciones en directo por la geografía española no se cuentan en la misma proporción, sobre todo en los últimos años. Por eso se hico extraño que aún quedaras entradas en taquilla.  Lo que no resultó raro es que, aunque llegó con reciente nuevo disco listo para el “mechan” The Puple Bird (No Quartet), el repertorio volara libre por su extensa discografía, y es que poco importa que sea una u otra la elegida pues, su infinito cancionero es en definitiva un canto al ánimo y al desánimo, al interior de uno mismo en relación con los que le rodean o a los dilemas morales… en “ourtsiders” que reflejan la opacidad del sueño norteamericana.
 
Historias que siente como propias aunque no sean fruto de su creación, como dejó claro empezando con una versión «Draw Something Beautiful» de  la artista india-norteamericana Ganavya y algunas viejas canciones de Palace como «West Palm Beach», en la que se mostró muy metido en la interpretación, cantando con las manos y apoyándose en gestos, aunque con los tonos altos aun no muy modulados, algo que solventó en las siguientes canciones, un continuo de melodías íntimas en la primera parte del concierto que embelesaron al público además de por su puesta en escena en el remozado teatro, por el respetuoso silencio de los asistentes… como apuntó Will en una de sus pocas palabras entre canciones, recordando una actuación a mediados de los 90 en un pequeño garito de de Madrid en el que nadie le hacía caso y todo el mundo hablaba (como el que esto escribe puede confirmar añadiendo que el propio promotor tuvo que educadamente hablar con los “alborotadores”) .
 
Foto: Cancho
  
Anécdota aparte, también la banda de acompañamiento tuvo mucho que ver para que las canciones del de Kentucky trascendieran más allá del íntimo tono folk para elevarlas a música de cámara, y es que el excelente sonido se ofrecía a ello. Sonaba todo prístino: los finos arreglos de guitarra de Ned Oldham, cristalino sonido también el de los oportunos y precisos arreglos de saxo y melodías de flautas de Thomas Deakin al igual que Eamon O’Leary con el bouzuki, y la acogedora acústica de Will arpegiada sin púa… a ellos se les unió sorpresivamente Migala la desaparecida banda de culto liderada por Abel Hernández que en 1997 acompañó como grupo de apoyo la gira del protagonista de la noche, y que aportó batería, bajo y acordeón para, con aire renovado dinamizar «Disorder», «Antagonism» y templar «Horses» otra versión, en este caso de Sally Timms & Jon Langford, los de The Mekons. 
 
Sin los aplaudidos Migala ya, el tramo final resultó más “movido” con la alegría “pop” de «I See A Darkness» una de sus canciones más antiguas, o en una de las nuevas que presentó -además de «London May» marchoso medio tiempo y «Bosie Idaho», más lenta- «Our Home» un estallido de fraternal folk en el que su guitarrista se lució además un muy aplaudido solo de clarinete…  ¡pero quién dijo que Will Oldham no era divertido? para despedirse agradecido tras noventa preciosos minutos.

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