15 enero 2012

SLIM CESSNA'S AUTO CLUB + JOHN DOE (11-1-12) Caracol - Madrid

No ha pasado un año aun, y ya está de vuelta por la capital esta patibularia banda de Denver. Entre medias, aparición en el Turborock y un entusiasta reguero de comentarios entre los aficionados, hablando de las excelencias y virtudes de su espectáculo en directo. "Unetitled" su último disco del 2012, los sitúa en el mapa, aunque su trayectoria por la América profunda es duradera, ocho discos ya editados desde 1995.

No defraudaron, teatralizando cada una de sus canciones con los protagonistas de las historias que en ellas se cuentan. Slim Cessna y Jay Munly, dos auténticos elementos, se meten de lleno en los papeles de los personajes que habitan en sus canciones y se gustan  en sus interpretaciones, se lo creen y lo hacen creíble, mezclando ironía y seriedad según los momentos. Desde el escenario convertido en púlpito, estos sospechosos predicadores de luto riguroso, escupieron plegarias religiosas sobre Jesucristo, cataclismos, alcohol, violencia, mujeres y relaciones de dudosa legalidad... arrepentimiento... culpabilidad… no había órgano celestial  en la escena, sino infierno de banjos, contrabajos, slides guitar... armamento letal con el que dispararon blues acelerado, country trepidante y gospel abrasivo.

Cessna y Munly no cesaron de bajar del púlpito-escenario para mezclar la apocalíptica homilía con los atónitos feligreses, a los que consiguieron arrodillar a sus pies. Lo de Munly fue de miedo, se quedaba con los ojos fijos y sin pestañear con la cara pegada a distancia mínima de la cara de cualquiera, ¡¡¡ auténtico pavor !!! Lástima que los feligreses no estuvieran de domingo... la actuación entre semana deslució algo el espectáculo ya que los fieles mostraron un lógico freno al desfase y descontrol salvaje (en el Turborock fue de auténtico peligro), pero por los de Colorado no quedó.

Mientras ambos pájaros se enredaban entre el gentío, la banda seguía martilleando con oscuras melodías y ritmos repetitivos y machacones. El Reverendo Dwight Pentacost con su guitarra de doble mástil, eclipsaba con su nervio sónico y con la proyección del rostro de Jesús y la Virgen en un holograma en su guitarra que pasaba de uno a otro en segundos.

Salmos como "The children of the Lord", "The unballed ballad of the new folksingers" o "Jesus in my body - my body has let me down" bastan para saber lo que te espera si llegan a tu ciudad. Imprescindibles... aunque guárdate bien de ellos. 

Abrió la noche John Doe, el antiguo componente junto a Exene Cervenka de la banda X, (punk rock californiano en los años 80'), reconvertido al country en su carrera en solitario, ofreció una actuación breve, apenas 45 minutos en los que presentó su último disco "Keeper". Aun así se vieron entusiastas seguidores (abandonaron las primeras filas al final de su actuación) que junto a los neófitos disfrutaron de las canciones del originario de Illinois. Entre el rock de raíz country de toques intimistas  de "Sweetheart", con el slide guitar y las melodías de voz como protagonistas y el rithm and blues vitalistas de tintes pop de "Never enought"  (ambos del último disco) se pasó volando el tiempo. Puntual repaso a su extensa discografía, "The golden gate" fue aclamada y bailada, y un bonito intercambio de voces ente Doe y Cindy Wasserman a lo largo del concierto dejaron al respetable con ganas de más.


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