24 diciembre 2025

LAGARTIJA NICK (19-12-25) La Sala del Movistar Arena. Publicado en la web Ruta 66

Foto: Joe Herrero
 
La perenne banda granadina está de celebración. Siempre lo ha estado a los largo de sus más de treinta y cinco  años ininterrumpidos de actividad que festejan con la presentación de su reciente trabajo en directo Eternamente en Vivo (Montgri) y la pertinente gira. Con respecto al disco, se antoja imposible condensar en tan solo doce cortes un amplio legado de unas doscientas canciones, si no más, que han dado para mucho, teniendo en cuenta los distintos y a veces antagónicos “palos” que ha tocada la banda, siempre bajo su inconfundible sonido, eso sí.
 
Se hace por tanto imprescindible, acudir a sus directos para disfrutar del pasado y del presente de una de las bandas más influyentes del underground de este país. Eso es lo que ofrecieron Antonio Arias y los suyos en esta noche cercana al invernal solsticio en la que las veintidós canciones protaginistas, bien merecieron darle al “record” así, directas y salir disparadas al “master” para planchar en doble vinilo.   
 
Foto: Joe Herrero

Cancionero de casi todas sus referencias entraron en un repertorio con especial incidencia en su etapa inicial con la trilogía Hipnosis, Inercia, Su que comenzó rotundo con el instrumental «Sonic Crash» para, tras recordad a Jorge Ilegal y Robe, ir a degüello con «Lo Imprevisto», «Hipnosis» «Estratosfera», «Universal»… entre las que sorpresivamente  “se coló”  en su etérea y calmada cadencia «Mar de la Tranquilidad». También apreciaron, con «La Curva de las Cosas» como nexo entre el pasado y el presenta, las atmósferas plácidas con JJ Machuca brillando en los teclados de «Me gustaría para mi (Las Libélulas)» o «Buenos días Hiroshima», canciones más o menos recientes de discos conceptuales sobre Buñuel o las ciudades bombardeadas, que fueron mejor recibidas que en su última visita a la capital el pasado año.
 
Se acordaron ¡cómo no! del controvertido, tanto para rockeros como para flamencos del morentiano Omega «Niña ahogada en el pozo» sonó más enérgica y eléctrica que en su versión en estudio y «Ciudad Sin Sueño» con la que despidieron el bis inmersa en capas de ruido y distorsión con Juan Codorniú extremando su guitarra hasta límites hertzianos imposibles… como ya había hecho antes en el tramo final previo al bis «20 Versiones», «Conmigo Crece El Caos», y «Strummer Lorca» (no olvidaron sus referentes), con el bajo de Antonio uniéndose contundente en las celebradas «Nuevo Harlem» indispensable himno, y la colosal «Celeste»… de su disco homenaje a Val del Omar que sonó… pues eso ¡celestial!
 
Foto: Antonio Arias

En el bis alguna sorpresa más «Meca-Mística» de su citado disco “trash metal industrial”  y más tralla afilada con «Satelite», «El Signo de losTiempo»  y «Esa Extraña Inercia (Anfetamina)»  con la banda y el público en pleno éxtasis . En definitiva otra noche más de vorágine eléctrica, en la que no estuvo Erik a la batería, sino David Fernández, otro puntual lagartjero,  entre homenajes propios y ajenos. Un estelar viaje en instantáneas imágenes sonoras eternamente vivas.

2 comentarios:

Javier de Arriba dijo...

Tuvo que ser una gran noche. Sin duda.

El Confiscador de Sonajeros dijo...

Así fue... una más