31 diciembre 2025

Urchin – HARRIS DICKINSON (BBC, BFI, Devisio, Somesuch & Co, Tricky). Publicado en la web Rock and Roll Army.

Producción británica dirigida por el actor joven actor y con guion propio, que tras estrenarse con un cortometraje hace un par de años , hace lo propio ahora en formato largo con esta película que cuenta el día a día de un joven sin hogar, sobreviviendo como puede desde su marginal situación. Nada se sabe del pasado del protagonista, salvo su adicción al alcohol y las drogas, pero no la causa personal que le ha llevado a dicha situación. Su lucha se convierte en un constante círculo vicioso, en el que se alternan momentos de esperanza y lucidez, con otros en los de recaída emocional y psíquica. 
 
Una película en la mejor tradición del realismo crítico social británico con la mirada puesta en Ken Loach, aunque aquí, el aspecto formal se muestra desde un enfoque diferente, en sintonía con un halo contemporáneo que conjuga imágenes oníricas e imaginativas, que matizan la narración desde una perspectiva un tanto postmoderna, aunque sin desviarse del objetivo último de la historia, denunciar mostrando sin más explicaciones.

Es por eso que podría definirse como una especie de realismo sensorial, pues las emociones no las provoca solo la rigurosa realidad, sino también un componente externo a ella, algo que brota mágico desde el interior de la mente inestable, del protagonista, que le lleva a realizar actos poco o nada comprensibles, y no solo en los momentos más complicados, sino en otros de aparente estabilidad. 

Cruda en su naturaleza e incómoda en algunos aspectos y con un lenguaje propio que le aleja de tópicos condescendiente, pues muestra una realidad muy natural, en la que los contrastes emocionales están muy bien planteados y sobre todo enlazados. Las escenas de jovial alegría colectiva y las de aislamiento y desesperanza individual, penden de un fino hilo que su director maneja con maestría para mantener la atención y empatía en el desdichado protagonista.

Los personajes secundarios adoptan un interesante papel, desde los marginados con causa o concienciados, hasta los que no abandonan el sistema aferrados a un trabajo y sueldo precario y sin futuro, pues sin pretenderlo son modelo de cómo proyectar la negativa situación de una manera eficaz para que sus vidas no se vayan al garete, gestionando sus vidas como no es capaz de hacerlo el protagonista… desalentadora, pero sin artificios ni artimañas.

30 diciembre 2025

THE BUG CLUB - Vey Human Features (Sub Pop). Publicado en el nº 442 de la revista Ruta 66

No hace un año aún desde que en la misma discográfica  presentaron On the Intricate Inner Workings of the System,  y del dúo de Gales formado por Sam Willmett y Tilly Harris
ya tiene nuevo trabajo… similar en exuberancia e incontinente instrumentación con los estribillos repitiéndose hasta la saciedad. Una inclasificable montaña rusa con momentos desquiciada y mareante “Twiling in the Middley”) de desenfreno pop que igual suena a glam-rock marciano “Living in the Rock” que a new-wave histérica “Young Reader”, pero siempre extrovertida y desbordante en sus melodías “Jealous Boy”.
 
Un colorido torbellino de art-punk despiadado que se desata y culmina por todo lo alto con las voces en su máxima expresión coral remitiendo tano a los B52’s como a sus coetáneos Bodega en “How to be a Confidante” o en la irónica “The Sound of Communism”. Son además capaces de adentrarse sin resbalar, por sendas sonoras progresivo- psicodélicas, a base de un minimalismo peculiar en el que las voces y coros no permiten del todo expandirse hacia galaxias alejadas de la brillantina pop, como en “Blame Me” y arriesgarse por autopistas en principio ajenas a su propuesta con un doble guiño a Las Ronettes y a los Beach Boys en una misma canción “Beep Boop Computers”  o acercarse al folk en su versión más adulterada “Muck (Very Human Features)”. 

Un parque temático que recicla rasgos muy humanos como indica su título para hablar desde un punto de vista surrealista y sarcástico de la angustia existencial y la búsqueda de sentido a una vida en la que el ruido oculta la esencia. Contado todo ello desde una nada seria irreverencia.

29 diciembre 2025

Flores en la Basura - ROBERTO MOSO (Liburuak). Publicado en la web Rock & Roll Army

Nueva edición con prólogo del veterano periodista Roge Blasco y dos epílogos del propio autor publicada en 2004 y firmada por el también periodista, cantante y compositor de la banda, Zarama pionera del punk-rock cantado en esukera, aunque ellos eran de Santurzi, en la industrial margen izquierda de la Ría de Bilbao zona donde predominaba el castellano por el origen de sus habitantes.
 
En esta obra Moso cuenta parte de su vida, principalmente su historia vinculada a la banda, y lo hace desde un punto de vista inductivo, desde su universo particular que comienza en su infancia, en las calles del barrio en el que los intereses futboleros llegaron antes que los musicales, aunque… su falta de pericia con el balón y la consiguiente marginalidad grupal, provocó su interés por el rock, y después, ya de adolescente por el punk.
 
Continúa hablando de lo que le rodea según la edad: la cuadrilla de juventud, después la mili con la banda ya montada… no con el objetivo de mostrar un retrato social de la época y el lugar (El País Vasco en los 80’), sino como resultado de una historia global a partir de su experiencia personal y musical, pues aunque el propio autor comenta que no ha pretendido hacer un exhaustivo muestrario de hechos sucesivos, si que a lo largo de sus alrededor de 225 páginas que se leen de un tirón, ofrece una visión general bastante fidedgina  de cómo se vivió el rock de los 70’,  la llegada de la Democracia y las Autonomías, la decadencia cantautoril y el desembarco punkrockero, los estragos de la heroína, los años de lucha armada, el Rock Radical Vasco… temas que aparecen en esta obra  siempre en relación directa a la progresiva historia de Roberto Moso y Zarama. Se consigue así una especie de no minucioso ni pretendido, pero si valido análisis del convulso contexto histórico. 
 
Lógicamente el anecdotario personal y musical es amplio, pero no es un recurso utilizado de forma gratuita, siempre que aparece, lo hace ligado a futuras consecuencias: mejores o perores para el autor o para la banda, y para entender algunas situaciones. También de esta manera se muestra la evolución del entramado político, social, cultural y especialmente musical que nace de cero y en el que  las bandas que van surgiendo son protagonistas como generadores de un cambio en tiempos en los que todo iba muy deprisa. Entre muchas otras bandas aparecen como muy significativas en esta historia  Ziper, Hertzainak y sobre todo Eskorbuto, pues como se ha podido escuhar enel audio previo, Josu Exposito que era amigo de Moso, tocó en los primeros años de Zarama. Narrado además de forma fluida y sencilla, con espíritu fanzzinero e informal además de divertido, sus páginas van cayendo con la premura de un punteo punk…

27 diciembre 2025

El Confiscador de Sonajeros 10+25 discos destacados internacionales de 2024 ordenados alfabéticamente

Bar Italia -  Some Like It Hot
Big Thief - Double Infinity 
Car Seat Headrest - The Scholars
Caroline - 2
Craig Finn - Always Been 
Horsegirl - Phonetics On & On
Panda Bear - Sinister  Grift
Sharon Van Etten &The Attachment Theory - Sharon Van Etten &The Attachment Theory
The Bug Club - Very Human Features 
Valerie June – Ownes, Omnes & Oracles
 
+++ 

Activity - A Thousand Years in Another Way
Bonnie Prince Billy - The Purple Bird
Bria Salmena - Big Dogs 
Curtis Harding - Departures & Arrivals Adventures of Captain Curt 
Delivery - Force Majeure
Deep Sea Diver - Billoard Heart
Emma-Jean Thackray - Weirdo
Forth Wanderers -   The Longer This Goes On.Wav
Geese - Getting Killed 
L.A. Witch - DOGGOD 
Lael Neal - Altogether Stranger
Lifeguard – Ripped And Torn
Moresh Idol - All In The Game
Micah P.Hinson - The Tomorrow Man  
Private Function - ¯-_(ツ)_-¯ 
Robert Finley - Hallelujah' Don't Let The Devil Fool 
Snocaps - Snocaps
Sharp Pins - Balloom Balloom Balloom 
Superchunk - Songs In The Key Of Yikes
The Beths - Straight Line Was A Line 
The Delines -  Mr. Luck and Ms. Doom
The Limiñanas - Faded  
Tortoise – Torch
Wednesday- Bleeds
Wet Leg - Moisturizer 

26 diciembre 2025

163 Centímetros – ABRAHAM BOBA (Arrebato Libros). Publicado en la web Rock and Roll Army

Personal ensayo poético firmado por el reconocido
cantante y compositor de León Benavente, que a lo largo de las cerca de 130 páginas reflexiona sobre lo que implica vivir con una estatura por debajo de la media, abordando el tema desde un nada victimista posición y no exento de humor en muchos de sus pasajes.
 
No es su primera aportación literaria, ya publicó su poemario «Esto no es una canción», pero en esta segunda aparición literaria se muestra más reflexivo y sobre todo sincero… y es que a partir de su estatura configura el músico de Vigo una autobiografía que en el libro se refuerza incluyendo fotografías y recuerdos personales, además de anécdotas y pasajes significativos de su infancia, especialmente relacionados con el tema de la estatura.
 
Lógicamente, aparecen muchas referencias musicales, además de cinematográficas, literarias, pictóricas y demás artes en general, pero no es esta obra la indicada para quien quiera conocer su evolución y trayectoria musical, aunque algo se cuela por ahí. Lo mismo ocurre en el apartado de de colegas de profesión, que aparecen por aquí mostrando curiosas facetas al margen de lo meramente musical.
 
Bien estructurada y presentada, de fácil lectura y muy y entretenida además de instructiva en sus reflexiones, se fija además en personajes de toda índole, tanto históricos como culturales, que fueron de baja estatura como Prince, Alejandro Magno, Alfredo Landa… ¡o Franco!

24 diciembre 2025

LAGARTIJA NICK (19-12-25) La Sala del Movistar Arena. Publicado en la web Ruta 66

Foto: Joe Herrero
 
La perenne banda granadina está de celebración. Siempre lo ha estado a los largo de sus más de treinta y cinco  años ininterrumpidos de actividad que festejan con la presentación de su reciente trabajo en directo Eternamente en Vivo (Montgri) y la pertinente gira. Con respecto al disco, se antoja imposible condensar en tan solo doce cortes un amplio legado de unas doscientas canciones, si no más, que han dado para mucho, teniendo en cuenta los distintos y a veces antagónicos “palos” que ha tocada la banda, siempre bajo su inconfundible sonido, eso sí.
 
Se hace por tanto imprescindible, acudir a sus directos para disfrutar del pasado y del presente de una de las bandas más influyentes del underground de este país. Eso es lo que ofrecieron Antonio Arias y los suyos en esta noche cercana al invernal solsticio en la que las veintidós canciones protaginistas, bien merecieron darle al “record” así, directas y salir disparadas al “master” para planchar en doble vinilo.   
 
Foto: Joe Herrero

Cancionero de casi todas sus referencias entraron en un repertorio con especial incidencia en su etapa inicial con la trilogía Hipnosis, Inercia, Su que comenzó rotundo con el instrumental «Sonic Crash» para, tras recordad a Jorge Ilegal y Robe, ir a degüello con «Lo Imprevisto», «Hipnosis» «Estratosfera», «Universal»… entre las que sorpresivamente  “se coló”  en su etérea y calmada cadencia «Mar de la Tranquilidad». También apreciaron, con «La Curva de las Cosas» como nexo entre el pasado y el presenta, las atmósferas plácidas con JJ Machuca brillando en los teclados de «Me gustaría para mi (Las Libélulas)» o «Buenos días Hiroshima», canciones más o menos recientes de discos conceptuales sobre Buñuel o las ciudades bombardeadas, que fueron mejor recibidas que en su última visita a la capital el pasado año.
 
Se acordaron ¡cómo no! del controvertido, tanto para rockeros como para flamencos del morentiano Omega «Niña ahogada en el pozo» sonó más enérgica y eléctrica que en su versión en estudio y «Ciudad Sin Sueño» con la que despidieron el bis inmersa en capas de ruido y distorsión con Juan Codorniú extremando su guitarra hasta límites hertzianos imposibles… como ya había hecho antes en el tramo final previo al bis «20 Versiones», «Conmigo Crece El Caos», y «Strummer Lorca» (no olvidaron sus referentes), con el bajo de Antonio uniéndose contundente en las celebradas «Nuevo Harlem» indispensable himno, y la colosal «Celeste»… de su disco homenaje a Val del Omar que sonó… pues eso ¡celestial!
 
Foto: Antonio Arias

En el bis alguna sorpresa más «Meca-Mística» de su citado disco “trash metal industrial”  y más tralla afilada con «Satelite», «El Signo de losTiempo»  y «Esa Extraña Inercia (Anfetamina)»  con la banda y el público en pleno éxtasis . En definitiva otra noche más de vorágine eléctrica, en la que no estuvo Erik a la batería, sino David Fernández, otro puntual lagartjero,  entre homenajes propios y ajenos. Un estelar viaje en instantáneas imágenes sonoras eternamente vivas.

12 diciembre 2025

THE RAVEONETTES (7-12-25) Mon - Madrid. Publicado en la web Roack and Roll Army


Todo vendido en el regreso del dúo danés a la capital. Lo hicieron para  presentar Pe’ahi  II (Beat Died) la continuación o segunda parte del disco del mismo título publicado en 2014, año que precisamente fue el último en el que se les pudo ver en directo por estas latitudes. Sune Rose Wagner y Sharin Foo aparecieron en formato trío, acompañados por los orgánicos ritmos de una rotunda batería, y comenzaron a calentar motores a ritmo lento… y oscuro, con un par de canciones nuevas: «Blackest» y «Killer» que sonaron inquietantes, reptilianas y maquinales, junto al melódico y atractivo medio tiempo «Speed»…
 
…con las que sin más preámbulo, comenzaron la esperada descarga sónica distorsionera, bajo esa dualidad entre lo opaco y lo luminoso que les caracteriza y que en esta actuación quedó reflejado cuando enseguida aparecieron las viejas canciones. No se hicieron esperar «The Great Love Sound» que estalló bajo la turbia maraña eléctrica de los Jesus & Mary Chain, para a continuación, retorcer el ruido entre veladuras velvetianas por las que se colaba algo de claridad «Red Tan» -cayó en el tramo final versión del «Venus in Furs»- sonido que engancharon con ese aire tarantiniano y garagerete que les queda tan resultón en las siguientes  «Sleepwalking» y «Love in a Trashcan»
 
Tres vértices sonoros que consiguieron equilibrar para converger… no solo sin estridencias, sino reforzados en su natural ruido, lo que les unió en esta noche de guiado viaje por los sonidos desviados e hipnóticos, que en «Attack of the Gosht Riders» tuvo uno de sus mejores ejemplos… y momento de la noche por la lógica reacción del respetable.
 
También supieron ofrecer dosis precisas de su versión más retro…futurista «Hallucianiton», pop «Dead Sound» y en el bis «Last Dance» con los muy coreados “uh uh uuuh… uh uh uuuh uh uh” de «Last Dance», además de esa veta cinematográfico-industrial solo en apariencia trascendente, la seminal «Aly, Walk With Me», permitiéndose su momento íntimo, -muy aplaudido por el público-  cantando a dúo «The Chrishtmas Song» para cerrar prevía emocionantísima «Reacharfed & Revolt»   con «I Wanna Be Adored» de los Stones Roses… y es que no ocultaron de donde viene, pero lo mostraron como ellos quisieron, con talento y entrega.

 

11 diciembre 2025

L'EXOTIGOSHT - YO DIABLO - VACACIONES PERMANENTES (5-12-25) El Sol. Publicado en la web Rock and Roll Army

L'Exotigosht

Atractivo cartel el promovido por Everlasting Records, con tres propuestas diferentes, cuarenta minutos para cada una de ellas, pero con ciertas conexiones más o menos visibles u ocultas. La primera de ellas Vacaciones Permanentes, el proyecto personal del salmantino Iván Andrés, que toma su nombre de la película que supuso la puesta de largo del recomendable cineasta Jim Jarmusch, apareció en solitario para defender su homónimo estreno acompañado por la eléctrica y un ochentero sintetizador-caja de ritmos. Herramientas con las que distorsionó y trituró el sonido primitivo y salvaje de sus canciones, un incendiario recorrido por el rock destartalado y trash, que se hizo turbio cual Tav Falco, se acercó al rockabilly que llevó al extremo desqjuiciadamente Cramps… para sonar moviolero (hibrido de la movida y la nueva ola) y hasta marcarse una alucinada y retro-futurista versión de la reguetonera «La Gasolina». Arrollador a base de ritmos tribales y electrónicos que en algunos momentos ocultaron el sonido de su guitarra, sobre todo en los punteos. Oscuro,  amenazante y algo David Lynch, acabó por los suelos llevándose por delante parte del instrumental listo para la siguiente descarga… 
 
Yo Diablo 
 
…que no era menos ruidosa y arriesgada, la que propusieron  Yo Diablo dúo valenciano formado por Marcos Herrero en la guitarra y Víctor Vila en la batería. Ellos dos solitos se bastaron para llenar de sonido la sala con la básica instrumentación  referida y eso que se dejaron en casa los teclados y sintetizadores que aparecen en III, su último trabajo, pero la batería se desdobló en funciones de percusión, y la guitarra llevaba múltiples efectos marcando minimalistas mantras rítmicos y afilados punteos, para ofrecer un sonido crudo pero dinámico, que comenzó en formato instrumental de aire surfero para después dejarse llevar por las sendas del rock troglodita y despiadado en tono fronterizo y… aflamencado en algún momento hasta delirantemente  cañí. Versátiles al máximo hubo momentos en que convergieron antagónicas influencias con AC/DC o Daft Punk ¡si electrónica!
 
Vacaciones Permanentes
 
Cerró la noche L’exotighost proyecto iniciado por el siempre inquieto Javier Díaz-Ena, aunque constituido como banda estable con sus miembros participando. Los madrileños prestaron su reciente Hawaii es un estado de ánimo un trabajo que reivindica el sonido denominado exótica, género musical nacido en los años 50 que incorpora elementos de jazz, música latina y hawaiana. Díaz-Ena abandonó por un rato el theremin para volver a su originario contrabajo, que junto a la marimba, una batería muy percutida, y una eléctrica, lograron recrear los sonidos citados apoyados en los arreglos previamente grabados lanzados desde el ordenador. Refrescantes, bailables y retro, lograron sonar como si una big-band dirigida por Xaveir Xugat estuviera en el escenario, para regocijo del personal, que si antes había inclinado cuello aceleradamente, ahora movía cadera con desenfreno… sorprendido además por el middley incluido en «Hawaii está en tu mente» el estribillo en versión instrumental del Escuela de Calor de Radio Futura. También con la versión del original de Antón García Abril compuesta para la mítica sintonía de la serie de televisión El hombre y la Tierra . Con ellos se puso fin a una excitante noche de propuestas diferentes a lo habitual.

09 diciembre 2025

DRINK THE SEA (6-12-25) Villanos - Madrid. Publicado en la web Ruta 66

Foto: Salomé Sagüillo
 Esta ciudad no da tregua ni en pleno puente vacacional, se solapan varias conciertos a la vez como si de un festival por salas se tratara, y todos con aforos completos. Muchos de los que se quedaron, se decidieron por esta banda de bandas, más por los quilates que aportan sus miembros que por conocimiento de su trabajo (se comentaba previamente en los bares aledaños), pues su extenso disco homónimo dividió en dos partes se ha publicado sin mucho ruido apena hace dos meses. También por la propia naturaleza de este proyecto, que se intuye puntual y por tanto como único momento para vivir la experiencia… aunque quien sabe.
 
Momento para las presentaciones y resumiendo curriculum: delante de izquierda a derecha; Alain Johannes, guitarra y otras exóticas seis cuerdas (Queens of The Stone Age) ejerciendo de maestro de ceremonias junto a Duke Garwood, guitarra, clarinete, saxo soprano y voz (Mark Lanegan Band), Peter Buck, guitarra (REM) en un discreto segundo plano… detrás Lisette García, vibráfono; marimba y delicados arreglos varios, Barret Martin, balería y percusión (Screaming Trees) y Abbey Blackwell, bajo eléctrico y contrabajo (La Luz, Alvvays).
 
Foto: Salomé Sagüillo
 
Con el citado plantel, el espíritu de Lanegan planeó en varios momentos por la sala, invocado con varias alusiones a su persona y algunas canciones en las que parecía transmutarse en el cuerpo y voz de Garwood… pero no fue esta noche un merecido ceremonial a su persona, sino un respetuoso y puntual recuerdo, en el que los músicos olvidaron sus nombres propios para ofrecer una experiencia musical colectiva que partiendo de los sonidos del desierto, se expandió de manera natural, casi sin querer, por terrenales sonidos globales de oriente y occidente y por espaciales viajes alejados de la superficie terrestre…
 
…como indicaba una luna llena aparecía en pantalla en la canción inicial «Shacking For The Snake» y «Saturn Ceilling», las primera de las veintidós incluidas en el citado disco que… ¡interpretaron al completo! y casi en el mismo orden. Además se trajeron todo el arsenal instrumental, con la intención de mostrar  hasta el más mínimo detalle de lo grabado en estudio. Tras la progresión jazz de «Sacred Tree» con Garwood desdoblándose en los vientos, y un cumpleaños feliz tarta incluida para Buck, la banda se puso “en modo acústico”, con el celebrado guitarrista,  cambiando a dicho formato y Abey al contrabajo. Así llegaron dos pausados y emocionantes momentos «Embers» y «Where We Belongs» con delicados goteos electrónicos jugueteando con las metlícas laminas y tubulares de los instrumentos de percusión.
 
Foto: Salomé Sagüillo

Después de «Paredes»  dedicada al guitarrista portugués del mismo apellido y de nombre Carlos, llegó el momento de la noche más animado y “agradecido”, un pequeño oasis en la hoja de ruta con «The Strangest Season» que sonó desmelenada y folk, «House Of Flowers» amable y recreativa, cercana al pop y «Spirit Away» exaltada y trotona en sus esencia étnica… para tras versión «Long Gone Day» de Mad Season (otr banda donde aparece Barret Martin) volver al hechizo íntimo de «Meteors» y «Buterfly» con sus campos de marihuana proyectados en pantalla, para volver de nuevo enérgicos a la versión más osada de la banda, la que se adentró en los territorios del sonido racial y tribal con «Land Of Spirit» y «Tuareg Asteriod»… para acabar con «Making A Cross» compuesta por Johannes para las Desert Sessions auspiciadas por Josh Homme y sus colegas, la coreada «The One I Love» de REM, y la vociferada «Hangin’ Tree», en las que el muy atento y respetuoso público en toda la actuación, se soltó encantado tras dos horas y media de viaje por diferentes altitudes y latitudes sonoras… que corra la voz, y a ver si vuelven.  

05 diciembre 2025

THE WATERBOYS (1-12-25) La Riviera (Madrid). Publicado en la web Rua 66

Foto: Joe Herrero
 
No era fácil la papeleta que tenía que defender el bueno de Mike Scott en el gélido lunes capitalino. No por él, que tiene artísticamente claro de dónde viene y donde quiere estar tras más de cuarenta años de carrera, sino por el público asistente, principalmente cincuentones que crecieron con las canciones del escocés en los ochenta y primeros noventa pero, que se desengancharon de él (y de la música muchos) según la vida avanza hacia la edad adulta. Significativo: en el “merchan” no había casi discos, solo camisetas. 
 
Todo esto viene a cuento, porque el escocés, que saboreó las mieles del reconocimiento comercial en la citada década, siempre ha gustada de complacer a sus seguidores (que le llenan las salas), pero sin olvidarse del presente. Actualmente su febril producción discográfica raya a buen nivel, aunque la repercusión ha disminuido… y para los conciertos de esta gira, ya había anunciado, precavido él, que tocaría buena parte de su reciente último trabajo Life, Death of Dennis Cooper una virtual y conceptual banda sonora sobre la vida y obra del icónico actor citado en el título.
 
Dicho esto, la actuación se ideó en tres partes bien diferenciadas. La primera para el público, pero también para él, con una hora de clásicos que sonaron como lo hace ahora Mike, con las guitarras más crudas y afiladas para que las canciones sonaran más enérgicas, ritmanbluseras y algunas con un tono funky-soulero rokerizado,  y para dejar claro de que iba a ir la noche, se marcó para empezar  una versión de Willy Nelson «Me and Paul» de las que justifican  una entrada.
 
 
Foto: Joe Herrero

Sonaron igual de rabiosas las canciones que formaron parte de su disco del 1985 el This Is Thes Sea que fue protagonista en esta primera parte con «Medicine Bow» y «Be My Enemy» que sonó como si el Dylan eléctrico más desbocado estuviera en el escenario. Curiosamente, y a continuación la versión del «Knockin’ On The Heaven Door» no capturó la esencia del Bardo de Minesota y, sonó intrascendente, aunque la asistencia la recibió con desmesurado alborozo.
 
La primera hora finalizó con «Fisherman Blues» que ganó mucho sonando actualizada y con los teclados sustituyendo sutilmente, como a lo largo de todo el concierto, a los arreglos de violín, para acabar acústica en mano y lentamente con «This Is The Sea» del disco del mismo título protagonista en este tramo, que se alargo hasta convertirse en exaltado góspel. 
 
La segunda parte fue para él, y para los que se dejan sorprender, pues las canciones de Hopper, aunque sonaron en consonancia a las anteriores en cuanto a instrumentación, no fueron del interés de la mayoría. Aún así, el
bueno de Mike se preocupó en todo momento de introducir las canciones con una de sus coristas traduciendo lo que comentaba sobre la vida del homenajeado, incluyendo videos y grandes fotos sobre caballetes en el escenario que se convirtió en una pequeña galería de arte.
 
 
Foto: Joe Herrero

Fueron Cuarenta y cinco minutos muy disfrutables, con trío coral incluido,  que comenzaron a fuego lento con «Kansas» y alusiones e imágenes a Steve Earle (que ha tocado en alguna de las bandas que ha acompañado a Mike), para continuar con las animosas  «Live In The Moment, Baby», «The Tourist» y la incendiaria «Hopper’s On Top (Genious)». Se alternaron canciones más movidas con tempos más pausados según correspondían al auge y caída del homenajeado en pantalla.
 
La última media hora, fue la vuelta al orden, aunque no tanto. Sí por repertorio, de nuevo el This Is The Sea como protagonista, pero no por sonido. «Don’t Bag The Drum» que pilló a más de uno en el baño subiéndose apresurado la bragueta o apremiando al camarero a servirle la cerveza, aún sonó con la garra y energía de las predecesoras, pero en «A Girl Called Johnny», «Spirit» y «The Pan With» las guitarras perdieron protagonismo a favor de unos teclados de sonido “demasiado ochentero” ¡con lo bien que habían sonado durante toda la actuación! para desencantó de una minoría silenciosa frente al fervor general. 
 
Nada que no se pudiera perdonar en el bis con Mike al piano en «The Whole Of The Moon» en el que intercaló un sorprendente «Every People» de la Sly & The Family Stone… y así terminó, tras dos horas y cuarto de concierto, solventando la papeleta para todos, aunque con algún parcial evaluado por debajo de la media, según la calificación de unos u de otros. La del que esto escribe ya ha quedado reflejada.