05 agosto 2008

Summercase 08 (sábado) - PRIMAL SCREAM - THE VERVE - BRAKES - INTERPOL - BLONDIE - GRINDERMAN (19-7-08) Boadilla del Monte (Madrid)

El sábado congregó a un mayor número de personas, aunque la afluencia fue menor que la del pasado año, el ambiente fue el de las grandes ocasiones festivaleras, con un curioso, cada vez mayor número de extranjeros, algo que parecía exclusivo de otros festivales más playeros. El recinto lo notó y se hizo menos cómodo que el día anterior.

Comienza fuerte la tarde con Grinderman. Al frente de la banda, ese animalastro escénico que es Nick Cave. Su nuevo proyecto no se aleja mucho del habitual con los Bad Seeds y en escena, al igual que en el disco, se hizo acompañar por Jim Sclavinus en la batería, Martin Casey en la guitarra y Warren Ellis en las percusiones y violines ( a este si que le sonaron bien no como el día anterior). No paró el australiano de estar pendiente de todo: del resto de la banda, del público en general y de alguna chavala en particular, a la vez que iba del teclado a la guitarra con una intensidad y energía muy por encima de los que allí estábamos a tempranas horas de la tarde. Dicharachero y divertido, manejo los tiempos como quiso y se permitió vacilar a los presentes con una pseudo pelea con su batería que acabo en risas. Hizo que el público subiera o bajara cuando y como quería. Un auténtico torbellino difícil de superar. Tremendo

Cambio de escenario para, en el atardecer, pasear de nuevo por la máquina del tiempo en su versión "new wave" (esta vez vía New York). Muchísima gente para ver a Blondie, no sólo coetáneos sino también muchos, y sobre todo muchas jóvenes impregnadas de la imaginería colorista que siempre ha acompañado a la banda. Gran ambiente, buena puesta en escena y un público entregado, no enmascararon una actuación un tanto monótona. Eso si la banda se empleo con la dignidad que le faltaron a reyes del punk el día anterior y en esta ocasión la banda si que reflejo tiempos mejores. El caso es que el sonido Blondie se disipa en grandes recintos y Debby Harry ya no está para muchos trotes en el escenario. Infatigable en el intento de mantener una coreografía de movimientos durante toda la actuación pero... la edad no perdona y en algunos momentos... Eso si la banda estuvo bastante bien y sonó contundente. Sonaron los clásicos: "Call me", "Hearth of glass", "Mariah" etc, etc para delicia de un público que se lo paso "bomba" Iban como una máquina que funciona sin fallos pero que no trasmite intensidad ni sana incertidumbre. Buen final con "The tide is high", con esa onda jamaicana que también les caracterizó en los últimos momentos.

En la noche, tiempo para Interpol. Sin ser seguidor de los neoyorquinos, su revival post-punk siempre me ha parecido demasiado mimético, dieron una buena actuación, con un buen sonido y canciones que llegaron a emocionar a la muchedumbre que llenaba los escenarios este día. En otros momentos su vena épica se diluyó en canciones algo largas pero en definitiva dejaron un buen sabor de boca, sobre todo a los fieles.

Otra sorpresa del festival, aunque ya habían estado por aquí (hace dos años en la edición invernal de este mismo festival), fue la de Brakes. Los británicos dieron un auténtico recital en la carpa de punk-folk desatadísimo y ultracelerado. Canciones de apenas dos o tres minutos sin tregua, con guitarra acústica al frente sn dar traguea al os escasos pero ¡ loquísimos ! que bailaban sin parar cada uno de los trallazos. Se los pasaron genial en el escenario y lo supieron contagiar. Tremendos. Consiguieron que me quedara y así que la siguiente actuación fue a medías, y la de Maximo Park inexistente donde, en la última canción apareció en escena Edwyn Collins que había tocado a tempranísimas horas de la tarde ese mismo día

Después de la tempestad vino la calma, con la segunda mitad de la actuación de los reaparecidos The Verve. La banda capitaneada por Richard Ashcroft sonó excelente y aunque había muchísima gente el silencio inundó el momento más esperado "Bitter sweet symphony" que sucedió a la también emotiva "Lucky man". Delicadas canciones sonando potentes a la vez en uno de esos momentos en el que el cansancio ni siquiera te permite no disfrutar de sonidos celestiales.

Para finalizar, Primal Scream. Clásico de los festivales de nuestro país, los escoceses no por ellos dejan de perder interés y mostrarse como unos auténticos profesionales de l0s escenarios masivos. Comenzaron con las canciones más directas y aceleradas de sus últimos discos, rápidos trallazos para que nadie se durmiera en la madrugada, par pasar luego a repasar buena parte del repertorio que forman sus ya lejanos pero imprescindibles "Scremadelica" y "Give’ enough give up ". También hubo tiempo, como no para desatar la locura repasando "XTRMNTR", más adecuado al momento de la noche pero menos memorable. Tralla final para un buen fin de fiesta. Como mandan los "cánones festivaleros".

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