Se presenta
en antología completa en un imponente volumen de 164 páginas que recupera las
dos entregas seriadas del personaje que se publicaron originalmente en los años
ochenta del pasado siglo en El Vibora revista
contracultural pionera que revolucionó el cómic underground español con
sátira radical, erotismo marginal y espíritu libertario. Esta lujosa
y nueva edición rescata y recolorea de forma digital (por el propio autor) las
andanzas del detective transexual (de físico espectacular y un intelecto
particular, inspirado en Humphrey Bogart y Lauren Bacall) que da título a la celebrada y seminal obra.
Lo hace por el ecosistema urbano de la Barcelona más canalla de la época:
las Ramblas y el antiguo Barrio Chino barcelonés hoy irreconocibles por la
asepsia moderna, la gentrificación y el turismo de masas… y es que lejos queda
ya un época: los primeros años de la democracia en los que las libertades
artísticas y sexuales (entre otras) llegaron tras 40 años reprimidas y que se
reivindican en esta reedición.
Estructurado
como un wéstern urbano en el que se fusionan la novela negra criminal con la
crónica callejera desvergonzada y cómica, pero narrado con la fluidez del comic
de aventuras, aunque aquí en su versión más tremenda y sórdida que se articula
en un ambiente nocturno en el que se muestran las misiones que la
protagonista tiene que ejecutar por los submundos de la delincuencia y la prostitución
Una trama de ritmo frenético en el que la intriga criminal avanza en paralelo a
la sátira política y social que denuncia la mojigatería de un país en el que
todavía pesaba, y pesa actualmente, las escleróticas convenciones morales.
En cuanto al
aspecto gráfico y también visual destaca por su recargamiento, atiborrando las
viñetas de figuras y formas a veces imperceptibles en sus detalles de colores
vibrantes y radicales. Igual de extremos son muchas de las imágenes
hiperrealistas de ambientes, lugares, arquitecturas, cuerpos, explicitas
escenas sexuales… que junto a la utilización de un lenguaje soez plagado de
argot de época: barriobajero, sexual y popular, recrea un descarnado y procaz
escenario, en el que se impone lo turbio y peligroso.
Una obra que
no ha perdido su carácter transgresor, su incorrección política, libertad
creativa y la memoria de unos tiempos añorados que desgraciadamente, y aunque
se resisten a caer en el olvidado, no parece de momento, que vaya a volver…
Reivindicativo y necesario.

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