13 noviembre 2020

La arena del desierto - LOTTE LENTES (Lengua de Trapo)

Lotte Lentes vivió muy de cerca el atentado terrorista de Bruselas en mayo de 2014 y una vez consciente de lo cerca que había estado de la tragedia y partiendo de un modelo de zapatillas de deporte en común entre la autora del relato y el protagonista del violento hecho, se construye esta sencilla y corta historia con la que se estrena como novelista.

 

A partir de esta coincidencia la joven autora alemana afincada en Amsterdam, ficciona la historia del joven Majid, tratando de explicar lo que pasa por su cabeza hasta convertir su anónima identidad en las afueras de la pequeña ciudad francesa de Roubaix en una notoria en el peor de los sentidos, personalidad tras viajar a Siria para buscar reconocimiento como héroe. Una historia que incide en el desarraigo y los dogmas como elementos desestabilizadores de la personalidad que llevan a  provocar escenas de violencia extrema (sobre todo en los jóvenes).

 

La autora trata de ponerse en la piel del protagonista, intentando entender mediante la empatía, en un relato preciso y en algunos momentos casi documental (su explícita instrucción como vigilante de rehenes) aunque en otros con margen a la imaginación (su fracaso en una misión previa), y en el que aparece además la tensión psicológica y el suspense sobre todo en sus últimas y muy cinematográficas páginas.  

 

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11 noviembre 2020

THE NEW RAEMON - McENROE (31-10-20) Parque de la Bolera - San Lorenzo del Escorial (Ciclo Sesión Vermú). Publicado en la web Ruta66.es

Hay ganas de conciertos, sean en las condiciones que sean,  por lo que muchas de las caras conocidas que pueblan los conciertos en la capital tomaron el cercanías y se desplazaron en excursión serrana hasta San Lorenzo para estrenar las Sesiones Vermú, ciclo de conciertos gratuitos por pintorescas  plazas de municipios de la Comunidad de Madrid habitualmente fuera del circuito musical alternativo.  
 

Día esplendido de sol y privilegiado lugar, un  pequeño parque junto al herreriano monasterio escurialense que ¡ay! escasea en arbolado, por lo que pocas eran las localidades a la sombra… y el protocolo no permitía mover las sillas alineadas estás además de uno en uno.

Con puntualidad máxima a las 11:30 aparece The New Raemon, en compañía únicamente de su guitarra y de su habitual gorra que… en esta ocasión se quedo corta, pues Lorenzo haciendo honor a su nombre y en su lugar, no dio tregua ni a púbico ni a artista. Ramón a los quince minutos tuvo que parar porque se le desafinaban las cuerdas y el cerebro interpretando  «Mientras sea un intruso». Con profesionalidad y desparpajo, siempre locuaz, decidió junto a los técnicos bajar al suelo y continuar en la sombra para que aquello no se convirtiera en un desastre.

Desde el sombreado suelo continuó sobre todo canciones de su disco Oh rompehielos  con unos involuntarios pero enriquecedores arreglos en «La reina del Amazona», las campanas del monasterio que marcando el mediodía, aunque también picoteó por su extensa discografía: «Lluvia de truenos» de sus disco compartido con McEnroe, «Zarzal» última concesión a su nuevo disco o «El poni roig» compuesta para la banda sonora de la obra teatral La Pols de su amigo Llàtzer García.

De nuevo el sol en su movimiento elíptico destempla las cuerdas de la guitara de Ramón que interrumpe «Una historia real» por lo que decidió acabar con «Te debo un baile» de Nueva Vulcano cantada a capella. Con oficio, simpatía y capacidad de improvisación salvó una accidentada actuación.

Tras salir y volver a entrar el públco, a la 13:30 con el sol incidiendo en su apogeo calorífico aparece McEnroe, o lo que es lo mismo, Ricardo Lezón sólo con su guitarra  y subido al escenario protegido, ahora si por unas carpas que según donde estuvieras te impedía verle bien.

Comienza con «Seré tú» y «Soy un animal» para continuar con «Gracia» del disco compartido con The New Raemon. Parco en palabras, es vasco como el mismo recordó y cuando giraron juntos, era Ramón el que hablaba entre canciones, aunque sí que muy agradecido ante un público que… aguantaba estoico la “torraera” en escrupuloso silencio y respeto máximo. «Un rayo de luz», «La electricidad», «Cuando vimos las ventanas para ver amanecer», «Rugen las flores»… y a  salir corriendo en busca de sombra y cerveza que no había bar en el recinto. Igual en la próxima nos espera lluvia y frío. Los conciertos  en pandemia  y el otoño son así.

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