Molly Hamilton y Robert Earl Thomas continúan su
común viaje emocional -son pareja sentimental- por las sendas de la armonía
elegante y distendida. Lo hacen estirando las melodías con el acompasado y
lento rasgueo de guitarra de ella, y los concisos acordes y contados punteos de
él, siempre en el momento preciso, para iluminar unas canciones que se
desperezan y avanzan entre atmosferas tenues de ensoñación liviana sobre un
impulso rítmico estrechamente ligado a las mínimas y cotidianas historias
familiares que, de forma natural aquí se cuentan desde el enfoque de un lente
nostálgica y mágica. No se alejan del tono western destemplado de su impoluto
anterior disco The Jacket aunque aquí aparece con mucha más sutileza:
agazapado entre la arena fina del rodeo. Primero dubitativo «Actor» para
galopar expectante «If You Change» y acabar encabritado «No Drive», como un
caballo que progresa tenso e inestable bajo la rienda sincopada, teclado-lazo
incluido «The Hook». Con que poco hacen tanto.
EL CONFISCADOR DE SONAJEROS
Los jueves en directo de 21:00 a 22:30 a través de las ondas en Radio Utopía 107.8 FM y en la red en www.radioutopia.es
06 octubre 2026
05 octubre 2026
Música de Carne. Pop seducción y sacrificio - PABLO UND DESTRUKTION (La Cúpula). Publicado en el nº 450 de la revista Ruta 66
Concienzudo
ensayo en el que expone con erudición parte de las obsesiones que han perfilado el
imaginario cantoril del artista asturiano: la espiritualidad, la tecnología, el
poder y la búsqueda de sentido a una época dominada por la saturación
informativa. ¡Ojo! que estas 170 páginas en formato ligero y de bolsillo ni es
un repaso a la discografía del artista, ni es una lectura fácil. Es un texto
exigente que requiere atención.
Una reflexión sobre el papel de la música en la
sociedad contemporánea, entendida no solo como entretenimiento, sino como una
fuerza capaz de modelar conciencias y comportamientos. Un tratado, en el que el
pensamiento filosófico está muy presente, en relación al amor y a las canciones
que modelan un patrimonio emocional colectivo.
Perfilado en esta obra en dos
partes, primero como Declaración de Amor
abarcando el pasado desde la cultura griega, el Medievo y el Renacimiento, para
desde ahí y exponiendo su iniciática experiencias infantil y juvenil con la
canción popular tradicional, llegar a internet como enlace clave para mostrar
después, en Declaración de Guerra el
uso actual de las canciones, lejos ya del primitivo rito ancestral, dejar de
ser una vía de conexión con lo sagrado, para onvertirse en una herramienta de
influencia emocional y control social.
04 octubre 2026
Rebuliding - MAX WALKER-SILVEMAN (Cow Hip, Present, Inutile, Dead End. MK2) . Publicado en el nº 450 de la revista Ruta 66
Drama intimista de producción independiente que habla sobre la reconstrucción personal cuando se ha perdido todo. En
este caso y utilizando la figura clásica del vaquero, el hogar y el medio de
vida, un rancho que desaparecen tras un gran incendio forestal. El
protagonista, obligado a vivir en un campamento temporal -en otros lugares lo
llaman de refugiados- junto a otras víctimas, deberá reconstruir su vida, los vínculos
familiares y su identidad. Narrado en un tono contenido, la película evita el
melodrama y opta por una progresión pausada, basándose en pequeños gestos y
silencios que transmiten el dolor de los personajes sin necesidad de
remarcarlo.
La cámara se detiene en el paisaje devastado, convirtiendo la
naturaleza muerta en un reflejo del estado emocional general. Relación que
recuera a otras películas como Nomadland (Zhao), donde el territorio es mucho más que un escenario. La
interpretación de Josh O'Connor es sobria y equilibrada, alejándose de
cualquier exhibicionismo emocional como ya hiciera en The Mastemind (Reichardt) con esa minimalista y lánguida presencia, con la
que consigue transmitir la complejidad de un hombre en situación límite. Una
reflexión sobre la importancia de la vida comunal, y veladamente sobre el
devenir climático de una sociedad a la deriva.
03 octubre 2026
¿Qué te dice esta naturaleza? HONG SANG-SOO (Jeonwonsa Films). Publicado en el nº 450 de la revista Ruta 66
El
director surcoreano fiel a su cita anual -lleva dos décadas estrenando una
película al año dejando el calificativo de prolífico por los suelos- persevera
¡cómo no! en el inconfundible estilo que marca su obra, elevando al cine de
autor a su concepto más extremo, que en el caso de este cineasta se
circunscribe al minimalismo extremo con atención máxima a los detalles,
escenarios interiores sencillos, conversaciones pausadas, uso de cámara
estática y planos fijos con zoom acercándose o alejándose de las personas en
busca de gestos.
Técnica con la que retrata las relaciones humanas, fragilidad
emocional y búsqueda de sentido en los encuentros cotidianos para construir una
reflexión profunda sobre la comunicación y la percepción de la realidad. Los
diálogos ocupan el centro de la narración, la acción resulta secundaria. La
naturaleza: urbana y doméstica, funciona como espejo del estado de ánimo de los
protagonistas y como recordatorio de la fugacidad de la existencia. No falta el
humor sutil, ni por supuesto el exceso de comida y bebida en las alargadas
sobremesas entre momentos de euforia, melancolía y enfados, con los que
situaciones aparentemente insignificantes se convierten en experiencias
cargadas de significado. Cadencia oriental solo para seguidores del Kaurismaki
más duro.
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