06 febrero 2018

THE STRYPES (3-2-18) But - Madrid

Para presentar su tercer disco "Spitting image", el joven cuarteto irlandés logró congregar en su cita madrileña a un público bastante variopinto: chavalada post adolescente entregada a la euforia eléctrica instantánea, curtidos rockeros inquietos ante nuevas tendencias revitalizadoras del género, eclécticos de mediana edad con ganas de revivir momentos pasados, curiosos atraídos por el boca a boca... difícil contentar a tan dispar parroquia. Por repertorio, tenían todo para conseguirlo y lo consiguieron (o casi), pero... tirando por el camino fácil.

Se dejaron gustar y ¡ realmente gustaron a la mayoría ! sobreactuando demasiado en gestos, poses y miradas que el público recibió encantado, entregadísimo, sonando en demasiadas ocasiones más a unos enfervorizados Franz Ferdinand que al sonido guitarrero, nueva olero, garagero, sixitie que... entre otros, ofrecen de forma certera y sobre todo muy  natural en sus discos.     

Lo consiguieron...  (o casi),  porque si hubo algunos irreductibles que no les siguieron el juego: palmas innecesarias o cuando quisieron sentar a todos los presentes para hacerles saltar ante la inminente y posterior tormenta sonora ¡ que muchos pintaban canas ! Pecado de juventud.  

Los mejores momentos fueron en los que Ross Farrelly armonicista y voz principal (muy buena voz por cierto) se imponía sobriamente al frente de la banda, compensando los excesos escénicos de su espasmódico bajista Pete O'Hanlon consiguiendo dar lo mejor de si mismos en melodías de alto calado como "Black shades over red eyes", "Great expectations" o "Behind closed doors", en ésta última sí que consiguieron fusionar las melodías con la rabia acelerada, también cuando tiraron de rithm & blues brioso en "Still gona drive you home" o "Blue collar Jane"


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