27 noviembre 2017

SURFIN' BICHOS (17-11-17) Cool Stage - Madrid (Son Estrella de Galicia)

Finaliza la gira del 25º aniversario de Hermanos Carnales, uno de los discos más influyentes del pop español. Sufin' Bichos aparecieron en un periodo de transición, entre los últimos fogonazos de la movida ochentera y la eclosión del  pop independiente noventero. Quedaron en tierra de nadie y es ahora cuando su valía gana peso, es por ello que este punto final se intuye punto y a parte... o no, veremos.

Presentaron el cancionero casi en el mismo orden que en la edición original, y aunque retardaron la aparición de las celebradas "Mi hermano carnal" y "Fuerte",  desde la inicial "Viaje de redención", "Humo azul" y el primer momento de subidón que fue "Hey, Lázaro" fueron creando un ambiente de tensa oscuridad, con un público disfrutando... no de lo que fueron, sino de lo que estaban siendo en ese momento, una buena banda con muy buenas canciones y bien interpretadas... con un sonido más crudo, sin muchos de los arreglos originales, aunque sin perder ese punto dulce, "Ángel trasparente" y elegante, "Abrazo de un terremoto"

Los de Albacete,  gracias sobre todo a los versátiles teclados de Joaquín Pascual, se sintieron cómodos en el tránsito entre la intimidad de "Harto de tu amor" o "En otoño" y la extroversión de "No puedes imaginarte" o "Ella y yo". En su origen el disco iba a ser doble, inspirado en la película "Inseparables" de David Cronemberg (1988) donde los gemelos Elliot y Beverly son distintos pero complementarios al igual que los dos discos que... finalmente se fundieron en uno.

En los bises tocaron algo de cada uno de sus discos, desatándose con la onomatopéyica "El crujidos del cangrejo", la terrorífica "Oración del desierto" o la exultante "Gente abollada". Fernando Alfaro agradeció y reconoció los viejos tiempos sin mucha más trascendencia que la que correspondía, un acierto, pues no están los tiempos para débil nostalgia... ni para los coetáneos ni para los que su edad delataba pertenencia a generaciones posteriores ¡ que los había… y bastantes !


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