03 julio 2013

Postales Negras - DEAN WAREHAM (Libros del Ruido)

Cuatro años después de su publicación, se edita en España la autobiografía del que fuera líder de Galaxie 500 y  Luna, actualmente como Dean & Britta (su pareja artística y sentimental). Se añade a esta edición un epílogo que actualiza los cuatro años que separan a su edición original y un prólogo de su "cicerone" en sus visitas a la ciudad condal y amigo  Ignacio Julia (Ruta 66), quien también aparece citado en algunos pasajes del libro.

A lo largo de las casi cuatrocientas páginas, el neozelandés nos habla de los excesos del rock: giras interminables, alcohol y otras drogas, fiestas salvajes, sexo... pero no se recrea en esos momentos, no es este un libro para competir en morbo a ver quien llega al extremo (esa competición ya cuenta con muchos medallistas vivos, Lemmy, Richards...).

Lo narra de forma concisa y sin tapujos este neoyorkino de adopción, son las consecuencias emocionales de la vida de una banda de rock en el contexto vital personal: las relaciones profesionales, artísticas, privadas... explicitadas a veces hasta los límites del pudor (infidelidades) en las que nos muestra un constante aire de dudas e inseguridad sobre su vida como músico, pareja, familia... Su imposibilidad para tomar decisiones trascendentes pero necesarias, siempre eludidas y por ello agravadas (la relación con su hermano, la separación de Galaxie 500, la relación con Britta ante el resto de Luna y sobre todo ante su mujer...)

Sus dudas evolucionan al igual que el contexto en que se mueven, buscando respuestas que no llegan... ya desde su etapa universitaria en Harvard como activista trotskista contra Reagan en los años finales de la Guerra Fría... ya asumiendo su papel de músico a medio camino entre el éxito de un artista de culto undergorund o el éxito que le exigen en forma de single superventas las multinacionales en los 90' (auge de la industria al calor del recién creado formato de disco compacto).

Después llegaría la era de las descargas digitales y se acabó todo, fin al derroche sin freno de cazatalentos lunáticos en busca de la última estrella del rock... pero realmente apasionados por la música. Fin de la inocencia al comprobar lo que realmente esconden los contratos con sus suculentos adelantos (atinadísimo manual de instrucciones fundamental para jóvenes bandas). Fin del sueño adolescente y entrada repentina en la madurez.

Excelente retrato del rock independiente norteamericano, que muestra una realidad distinta a la imaginada... más ligada al amateurismo de compartir camas, vender camisetas, apretarse en furgonetas y perderse en carreteras que al glamour que les suponíamos cuando giraban por Europa.


Etiquetas: