02 abril 2010

MADERITA - Vivir para creer (El Volcán Música)

Bajo este amable nombre, encontramos al veterano y genial músico valenciano (además de escritor y pintor), Julio Bustamante, y a tres cuartas partes de Ciudadano, una banda también de la ciudad luminosa, que editara hace unos años "Libro de viaje" un buen disco de pop íntimo que paso bastante desapercibido. Les conocemos además por ser músicos que acompañan a Alondra Bentley, a Josh Rouse o por su otro proyecto "Tortel", junto a Joaquín Pascual (Surfin Bichos, Mercromina, Travolta y ahora dando nombre a su propio proyecto).

De forma casual, huyendo del bullicio de las Fallas 2009, se encuentran en el Vedat (zona montañosa cercana a Valencia) y de forma natural, más bien inevitablemente, el flechazo es instantáneo. Tocan sus guitarras de palo, corean melodías y les sale unas cuantas canciones, y de ahí... "Vivir para creer"

Canciones llevadas al extremo de la sencillez, de acordes básicos y mucho arpegio de manual, con un toque monacal que enseguida contrasta con las letras (mayoría de Julio) en que sigue presente esa mezcla de brillante melancolía con despistante ironía. Trascendentes pero cercanas, cotidianas y desvergonzadas, tanto como le permiten los casi sesenta años de este superviviente de la música.

Un disco que devuelve a Bustamante a las canciones emocionantes y desnudas de su disco de 1998 Entusiasta (imprescindible para conocer el pop más irredento y personal en éste país), se nos aparecen de nuevo imágenes (más que historias), de mujeres, hadas, corazones, vientos y cielos, luz y belleza... de todo ello hay, y sobre todo naturaleza... mucha, tanto humana como animal.

Es difícil destacar alguna canción, ya que se escucha como un contiuo que cuesta interrumpir, todo bien conjuntado, incluso en sus muescas, "Trabajo de verano", "Animales" y "Canción en la fuentes" las canta Jorge Pérez dando otro matiz a la voz a gastada y cálida de Julio, suenan atemporales y despreocupadas.

"La suerte" está cantada por todos y es ¡ exhuberante ! en sus apenas tres minutos, donde condensa busqueda personal con alegre redención. Algo parecido ocurre en "No te equivoques" adpatación que de "It ain't me baby" de Dylan, donde el personaje alegre, piadosamente se desuelga de cargas amatorias.

"Atención encandilada" es una admirable canción, en cuya letra adapta versos de "Metales pesados" del poeta Carlos Marzal "si nos dejamos ir de nuestras manos/por el puro placer de andar perdidos/estamos en nostros más que nunca/y al interperie hallams el cobijo". Se permite Julio además el gusto de descubrirnos olvidados artistas de la canción mediterránea al versionar "Cims i abismes" de su coetáneo Pepe Laguardia.

Así hasta trece canciones de escucha serena, de regozijo en letras y gusto por al guitarra sencilla de acordes y arpegios. Gusto también por las voces claras y melódicas, protagonista ya sean indiviudalizadas, ya en e coro. Un disco en el que sólo cabe una etiqueta: bonito, muy bonito.

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