06 diciembre 2008

GLUTAMATO YE YE (29-11-08) El Sol - Madrid

¡ Vaya ! parece que lo que se anunciaba el verano como reunión puntual tiene continuidad. En la misma sala donde actuaron por primera vez hace más de 25 años, nos dimos una vuelta por la máquina del tiempo con Glutamato Ye Ye. Con los supervivientes desde el inicio, Inaki Fernánndez ¡ como no ! al frente de micros y bailes y el eterno Patacho secundándole como único y esforzado guitarrista.

Son infinidad la gente que tocó en la banda, sobre todo en bajo y batería, para la corta vida que tuvo el grupo (1979 - 1986), pero para la ocasión y siguientes (por lo visto tienen canciones nuevas), estuvieron y estarán Fino Oyonarte al bajo ("Los Enemigos" y "Clovis") que formó parte de la banda en la última época y Charly Hans a la batería ("Sindicato Malone" y "Los Elegantes") que toco esporádicamente en algunos directos de la primera época.

Pero nada de canciones nuevas, el arsenal de lo que eran sus habituales conciertos sonó casi de cabo a rabo, treitaytantas canciones en cerca de dos horas, un concierto como los de antes. Repaso a todos sus discos que sonaron recios y consistentes, sobre todo las canciones de los primeros singles y eps que en estudios suenan con la típica producción ochentera y que en directo ganan y se actualizan: "Corazón loco", "Algo suena tic tac", "Alicia" o "Hay un hombre en mi nevera" canción que justificaba la actuación al regalarse un cd de versiones de esta canción ("Happy Loosers", "DDT", "Nagasaqui"...).

Difícil destacar alguna de las canciones, si acaso el tremendo final con "Hey tío", y ya en los bises "Comamos cereales " y "Canta con nosotros" con parte del público subido al escenario y haciendo peligrar los monitores y pedaleras mientras se abrazaban a Iñaki que no dejaba de seguir "incendiánolos". No falló ni "Soy un socio del atleti" (aunque esta vez sin bandera), que no tocaron en su concierto veraniego a pesar de la insistencia del público. Apoteosis de treinta-cuarentañeros haciendo el cabestro por una noche.

No pasa el tiempo, pero Iñaki se mantiene bien sobre el escenario, con sus gestos y ocurrencias habituales, bien en la voz y aguantando todavía incluso los desfases ya citados. La eterna juventud de un enérgico Fino y la sobriedad de Patacho ayudan ¡ claro ! a moverse excesivamente sin cuidado sobre el escenario. Fino estaba con un ojo al bajo y con otro a Iñaki para no acabar por los suelos.

En cuanto las letras, pues algunas quedan un poco desfasadas pero otras aun vigentes: "La balada de Karen Kindal" (eutanasia), "Zoradia" (talibanes afganos), "Nacido en los EE.UU" (política extrior de ocupación preventiva) y es que como la vida parece que no avanza pues aqui están de nuevo plas plas plas ¡Glutamato ! ... ¡ Ye Ye ! ..., plas plas plas ¡Glutamato ! ... ¡ Ye Ye ! ..., plas plas plas ¡Glutamato ! ... ¡ Ye Ye ! ...

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