
Cual "
groupies" adolescentes, El
Confiscador de Sonajeros,
Rock in Chain y algunos allegados, nos fuimos de "gira" para disfrutar del directo de la banda de
Philadelphia que tan buen sabor de boca nos dejo en su anterior gira (ver en este mismo blog la crónica de su actuación el pasado mes de junio en el
Indyspensable).
En el "
Antxokia"
bilbaino, fenomenal sonido y amplio escenario por el que los
Bielanko pudieron actuar a sus anchas. Habitual repertorio de idas y venidas con recorrido de
Serge entre el público en "
The dishwaser's
dream" emocionante arenga hipnótica con una armónica de aullidos tortuosos.
Dave,
incontrolable, no paraba de ir de esquina a esquina e incluso
Adam Garbinski se sentaba en pose "
stoniana", mientras tocaba con aire de despreocupación.
En perfecta sintonía con un público entregado (se lo han ganado en conciertos previos) hicieron una actuación
intensísima, en una hora y media sin a penas parones sonaron casi todas las canciones de su último disco "
If you didn't
laugh,
you'd
cry" sonando con una fuerza
inusual, la eficaz conjunción entre guitarras acústicas y eléctricas hace que en directo parezcan versiones diferentes. También muchas de "
Kids in Phily" y algunas menos de "20.000
street under the sky"
Apoteósico final con intercambio de instrumentos y con
Adam Garbinsky cantando "Do
you wanna dance" (original del
bluesman Bobby Freeman y popularizada para el
punk-
rock por Ramones) al que se unieron todos los demás apiñados en un lado del escenario. Destacar además la presencia de
Christine Smith como
teclista, son ya seis en escena y... ¡ siguen sonando cada vez mejor ! y tras el concierto, en seguida se mezclaron con el público para hacerse fotos y firmar entradas, camisetas... algo no muy habitual pero que ellos cuidan como nadie.

El listón había quedado bien alto pero cuatro días después en "El Sol" madrileño, volvieron a dar otro auténtico recital, aunque con peor sonido, la característica guitarra de arreglos de
Garbinsky no se oía (al menos en el lado izquierdo), y menos espectáculo visual, aunque
Serge se hizo su habitual "
slalon" armónica en labios entre el público, la sala es más pequeña y no da para excesivas correrías. Por contra, en Madrid tocaron dos horas por lo que pudimos
oir bastantes más canciones además del Baba O´
Rilley" de
The Who y un final también frenético pero diferente ya que se alargó hasta terminarcon: '
Round Eye Blues', '
Pizzeria', '
The Closer' y una muy emocionante '
Walt Whitman Bridge'.
El repertorio no varío en exceso, aunque no siguieron el mismo orden pues en Bilbao tocaron menos. Abrieron con “
East”, '
Catfisherman', '
It´s
Only Money Tyrone' con la gente aun un tanto expectante. Pero llegaron
pronto '
City Of Dreams', '
Demon Of The White Sadness', '
Poor People', '
Dishwasher´s
Dreams', '
Sooner Or Later' donde le gente se volcó hasta no parar. Más momentos de emoción llegaron con
Serge sólo en escena haciendo "
The Appartment" hasta llegar al final citado.
Comentar también que el sonido en Madrid sonó brutal, más alto de lo habitual en la sala, parece ser que así lo quería la banda, y es que parece que
Marah se tomó este concierto como un auténtico examen para calibrar hasta donde pueden llegar en un futuro próximo. Siguen creciendo con sobresaliente.