La seminal banda granadina, uno de
los principales pilares del rock en castellano, no abandona su habitual rock
orgánico y vigoroso, bien ensamblado entre sus distintos ritmos y melodías, que
en algunos momentos se acerca al más rocoso y setentero y en otros al más
luminoso y sesentero, pero siempre con la personal impronta de su inconfundible
sonido, impregnado de una característica cadencia meridional que aporta un aire poético y
evocador a las canciones y letras.
Con Ignacio Lapido a un altísimo
nivel compositivo, lo mismo se marca un impulsivo rock pegadizo «Nadie Quiere
Oír Tu Llanto» que un blusazo cabrón a fuego lento “Dormir Con Un Ojo Abierto” y después un desgarrado
tiempo
lento para romperte el alma “Ven Vestida de Nube” y voltearte a guitarrazo limpio «No Tiene Sentido Escapar»
La excelencia no decae en cuanto
al plano lírico, con una agridulce poso trágico-nostálgico entre la realidad y
la ficción y un aire mágico y evocador en relación a su ciudad de origen,
siempre presente en las canciones del disco “Algo Parecido A Un Sueño”, también
el paso del tiempo está presente en escenas costumbrista de reflexión interior “Los
Cantes De La Sinrazón” con el riff pesado como protagonista...
...y por si no hubiera sido suficiente se despiden con “Una Revelación” punk-rock a su manera, con las guitarras
desatadas y sonando con una energía apabullante, pero cristalina y nítida, como
en “Puede Que El Tiempo” una esplendida melodía de guitarreo beat y teclados
floreados afianzado por unos coros… que les acerca a la soleada Costa Oeste.
Menuda forma de acabar de un disco que suena como nunca, o más bien como
siempre bien.

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