Con
puntualidad británica apareció Neil Hannon y su banda ante un público -nervioso
y expectante- que tomó posiciones con bastante antelación, y en el que había un
gran número de guiris, no solo de
paso por la capital, sino llegados expresamente desde las islas. Todo vendido
desde hace tiempo y estupendo ambiente festivo que se desbordó cuando el
norirlandés apareció elegante como siempre, aunque con gafas y un sombrero que
le daban un poco agraciado aire de turista accidental.
Con
la acústica al hombro, comenzaron con
algunas canciones de su último trabajado Rainy
Sunday Afternoon (Records Limited 2025) ‘Achilles’ un trotón medio tiempo a
la que sucedió la íntima y profunda ‘The Last Time I Saw The Old Man’ con la
voz susurrada y apoyada por una tenue instrumentación, para continuar con la
canción que titula el disco, una opereta pop que fue recibida como si de un
clásico se tratara.
Tras
despojarse de los innecesarios complementos, Neil apareció ya con su
reconocible cara de pícaro despistado, atusándose el flequillo que se le había curvado
ligermante hacia arriba; y a partir de ahí comenzó a rescatar canciones de su
profunda discografía, alternando la acústica con la eléctrica, según requerían
las mismas en un equilibrado y bien llevado repertorio entre la elegancia y
despreocupación de un dandy y la distante
contención de un crooner -copa de
vino en mano que iba llenando entre canciones- llevado en volandas por el imprescindible
tándem teclado-violín y un contrabajo que marco la pauta al galope en la
luminosa ‘At The Indie Disco’ y la festiva Neapolitan Girl’ dos exaltados
momentos de pop estiloso.
Antes de
otra de la nuevas ‘Mar-a-Lago By The Sea’ un tiempo lento muy Elvis última época,
presentó a la banda metiéndose en la piel de un barman distinguido con una hielera,
coctelera y copas que fue entregado a cada uno de los miembros, destapando las
bebidas y sirviendo el hielo pegado al micro. Original e hilarante puesta en
escena que continúo tras preocuparse de nuevo por su pelo, con la revitalizante
‘I Like’, interpretar teatralmente y por los suelos ‘Our Mutual Friends” y el
emocionante baladón ‘The Heart Is A Lovely Hunter’ a la esperada algarabía final con
las infalibles e imprescindible ‘Becoming Like More Like Alfie’ ‘Generation
Sex’ y ‘National Express’ para regozijo
y algarabía general. En
el bis, interactuó con las primeras filas
en ‘In Pursuit of Happinsess y tras hora y tres cuartos llevar al
público a su mocedad con el épico y rítmico ‘Tonight To Fly’ que voló a trote
de caballería. A la salida las caras de los asistentes lo decían todo, y el
pelo de Neil… ‘en su sitito y bien!








