Vinos a parte, nos centramos en lo estrictamente musical. Demasiado temprano para Modelo de Respuesta Bipolar... directos a Christina Rosenvinge que a las tres en punto se presenta en el escenario extrañada de darnos los buenos días. Se había levantado de la cama para estar con nosotros, contó y entre guiños y pequeñas confesiones ofreció una actuación íntima y en formato de trío acústico con Aurora Aroca al violonchelo y Raül Fernández "Refree" a la guitarra. Baso su repertorio en las canciones de su último disco "La joven Dolores", para desperezarnos abrió con "Jorge y yo" una de esas historias a medio tiempo entre la nostalgia y la ensoñación de tinte agridulce que genialmente domina la madrileña. Siguieron "Mi vida bajo el agua", "Eva enamorada" alternando también con las más esperadas de su disco de 2008 "Tu labio superior": "La distancia adecuada" y "Anoche-El puñal y la memoria" con la que animaron la insólita sobremesa. Alternó Christina guitarras con teclados utilizando las primeras para ofrecer las nuevas versiones 2011 de los viejos clásicos de su etapa con los Subterráneos en la primera mitad de los 90'. Canciones como "Tu por mi" o "Alguien que cuide de mi" rejuvenecen, curiosamente en formato acústico, sobre todo "1000 pedazos" emocionante canción que fluye inmensa en silencios y espacios con nuevos y delicados arreglos. Embelesamiento en los rostros sobre todo cuando, para finalizar, recitó "La canción del eco" donde brillaron las voces de Raül y Aurora que se mostraron además precisos en sus intervenciones. Una excelente actuación a deshoras.
A la hora de la siesta aparecieron los zaragozanos Tachenko con una intención clara, que la gente se empezara a mover. El objetivo lo cumplieron a base de vigorosas guitarras y melodías de pop endurecido. En principio no ayudó el sonido pero con la creciente ingesta de copas de vino, las algo más pobladas primeras filas echaron el resto. Comenzaron con "Compañeros del metal" para poner la directa con las canciones de su último y más elaborado disco "Os reís porque sois jóvenes". Fueron sonando con fuerza "El Respland'Or", o "Escapatoria" sin olvidarse de último y soleado Ep "Apúntame a mi primero", "Yo no quiero ser moderno", "El alud" y como no la esperada versión del clásico de Serrat, "Mediterráneo" iluminaron su actuación. No se olvidaron de ese himno que es "Amable" para redondear una actuación robusta y dejarnos enfilados hacia la media tarde.Aparecieron a continuación los veteranos Lobos Negros, treinta años al servicio del rockabilly, aunque realmente amplían la gama a cualquier género de rock and rock. Luis Martín su incombustible "frontman" realmente se mueve con naturalidad en el eclecticismo del compás cuatro por cuatro, y así fue la actuación de los talaveranos, nada ortodoxa y muy entretenida, en una tarde en la que fueron recibidos como la curiosidad del festival, pues su propuesta no parecía encajar con el resto de bandas. Aun así supieron enganchar con buenas dosis de entrega y vitalidad en el escenario, sorprendieron por ejemplo con un bonito juego de percusiones conseguida al golpear con las baquetas la cabeza de Luis cubierta por un casco. También ayudaron las versiones... tan antagónicas como "Highway 61 revisited" de Dylan o "Eres una puta" de Ilegales. Con ellos directos hacia el momento en que se confunde la tarde con la noche.
Con bastante más gente en el cómodo, amplio pero algo frío recinto y tras los interludios enológicos, aparecen The New Raemon, Ramón Rodríguez liderando una extensa banda comenzó la actuación con su actual propuesta en forma de último disco "Libre asociación", canciones más elaboradas e instrumentadas que las correspondientes a sus dos primeros y más sencillos discos "A propósito de Garfunkel" (2008) y "La dimensión desconocida" (2009). Se manejó mejor en la sencillez de su propuesta original, "La Cafetera", " Tu, Garfunkel", "Fuera complejos" o "El saben aquel que diu" además de "Te debo un baile" versión de Nueva Vulcano, pero no tanto cuando se puso en marcha la maquinaria instrumental en las nuevas canciones como "Lo bello y lo bestia", "Consciente hiperincosciente" o "Kill Raemon". Tampoco ayudaron los problemas técnicos, se quedó sin micro en la fantástica "Sucedáneos"
























