El joven sexteto angelino sorprende
desconcertando con un conjunto de canciones que giran hasta el reverso de sí
mismas, gracias a su tensa
dualidad que contrasta entre el silencio contenido y la explosión absoluta.
Canciones
cambiantes que no parecen encajar estilísticamente, pero que están cohesionadas
gracias a unas melodías
optimistas de letras burlonas y agresivas. Valorables por su extravagancia natural para destruir
y volver a levantar la propia canción, se descubren nuevos cimientos sonoros en
cada escucha y lo mismo se afianza en terrenos que resuenan a hillbilly
destartalado «Sweetiepie», que a pop gótico «A Sympathetic
Person»,
country marciano «They Told Me Jump, I Said How High» o
pintorescos aires balcánicos «Goldstar» jugando a retorcer las melodías sin miedo y afilando la ironía en inverosímiles y
teatrales canciones en las que se mezclan arrebatados instrumentales en quiebros
radicales. No dan respiro, si acaso en «Sweet» o «House» pero hachazo
al final ¡Menudo estreno!

No hay comentarios:
Publicar un comentario