Producción
norteamericana dirigida por el veterano y reconocido director asentado en
Portland que, destacó en la escena alternativa de los 90’ con su peculiar
estilo: protagonistas marginales retratados de forma íntima y con un aire algo
poético en escenarios cotidianos, sencillos y muy realistas. Algo
de lo comentado hay en esta intriga basada en hechos reales, que se convirtió
en mediático, ahora se dice viral, porque buena parte de los hechos fueron
filmados y emitidos en directo. De hecho en los créditos finales aparecen
imagines de archivo reales y a lo largo de la película además, se incluyen
imagines que simulan el formato de videocinta usado por las televisiones de la
época, lo que contribuye a recrear la atmósfera de los años 70, que a lo largo de
la hora y cuarenta minutos de duración, está excelentemente ambientada,
apartando veracidad a esta historia en la que…
no falta incluso a modo de involuntario gurú, el carismático locutor de
radio especializado en soul.
La
película recrea un secuestro ocurrido en
Indianapolis en el año 1977, en el que un ciudadano, tras sentirse estafado
por una entidad bancaria, decide secuestrar al hijo de un importante
empresario, exigiendo devolución de dinero, indemnización y excusas públicas en
directo por la televisión. La película no solo se limita a la acción pura, sino
que se sumerge en lo íntimo de sus personajes, aportando además buenos momentos
de humor negro para relajar la tensión. Esta se consigue a través de un
equilibrado montaje que por otro lado
consigue sostener un ritmo ágil a la vez que se van alternando los distintos
enfoques.
El
guion es sencillo y directo, y aunque aparecen algunas substramas en relación al sustrato cultural y social, el
papel que juegan los medios de comunicación o las formas de poder, estas
complementan sin desviar la atención de la historia, aún cuando uno de los
mensajes que subyace de la misma, son las diferencias económicas entre ricos y
pobres y el diferente concepto de justicia, que su principal protagonista
expone de forma clara y totalmente explícita.

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